La actualidad nos muestra, sin medias tintas, la mentira en la que se basa el mercado libre capitalista. La mano negra de Adam Smith no solo no crea un equilibrio entre empresarios y un reparto de la riqueza, como anunciaba, si no todo lo contrario.
Por ello, y como demuestra la historia, la única solución de garantizar un estado en el que las desigualdades sociales vayan paulatinamente menguano pasa por el intervencionismo del estado (de las instituciones públicas en cualquier caso) como árbitros y defensores de la sociedad frente a la concepción liberal de la economía. Por esto, nos declaramos socialistas, pues entendemos que la propiedad de los medios de producción ha de estar en manos de los propios productores y no en manos de administradores interesados. Para ello, la acción de las instituciones públicas se centrará en la adquisición y reparto de bienes de producción, especialmente los de primera necesidad.
Como combinación de lo anterior y como forma idónea de actuación apoyamos el cooperativismo activo dentro de las empresas (nacionalizadas o no) para que el capital de la producción y no solo sus bienes recaigan mayoritariamente en los propios trabajadores.
Las empresas habrán de dotarse de Asambleas Laborales (de índole económica) capaces de decidir sobre el futuro de la empresa y de la producción en estrecha relación con la propia Asamblea Popular (de índole político y social) para atender las necesidades del municipio y la exportación. Para conseguir ésto, los portavoces de las asambleas laborales formarán parte activa de la Asamblea Popular.
La nacionalización de los bienes de producción habrá de darse en todos los niveles de organización política, especialmente los más básicos (el municipio y la provincia) pra evitar el acaparamiento de las estructuras económicas por parte de las instituciones políticas corruptas, dominantes en muchas zonas del estado de forma prácticamente caciquil.
Así, los trabajadores de empresas nacionalizadas dirigidas por ellos mismos, serán la fuerza y el motor económico de la nueva sociedad, al tiempo que extenderán el uso y organización del sistema de asambleas como elemento natural de expresión y organización de los ciudadanos emancipados.
...continuará...
martes, 3 de febrero de 2009
lunes, 26 de enero de 2009
II) FEDERALISMO
El nacionalismo ha sido históricamente la causa de las mayores tragedias de la historia en general y de España en particular. Tanto el nacionalismo centralista, como el nacionalismo secesionista cargan a sus espaldas una cifra negra de víctimas.
Las reivindicaciones nacionalistas-secesionistas no pueden ser obviadas y silenciadas en tanto en cuanto, forman parte de las reivindicaciones sociales de una parte de los ciudadanos del estado y demuestran un conflicto interno por resolver. Al mismo tiempo, toda una historia de solidaridad, convivencia y trabajo común abogan por una solución satisfactoria para ambos postulados.
Esta solución pasa idefectiblemente por el reconocimiento por parte del estado de cada una de las identidades políticas que lo conforman, dandole voz y voto a cada uno de sus ciudadanos para expresar su voluntad, sin imponer ninguna.
Es importante aclarar que la voz ha de darse a los ciudadanos de cada entidad política, no a las instituciones políticas ya ancladas en el poder e invariablemente dominadas por intereses partidistas.
Para lograr esta democracia popular, la importancia de las Asambleas Populares, de la democracia participativa y de la acción ciudadana es fundamental, ya que estos órganos de expresión libre han de ser los altavoces del pueblo, sin intermediarios de por medio, la voz más directa de los ciudadnos.
En esta misma línea, las instituciones políticas que así lo reclamen podrán erigirse en Estados Federados, que tras el refrendo de la constitución federal común para todos, estarán en plenas condiciones para dotarse de los órganos propios para la gestión de sus competencias delegadas, en un marco de derecho de autodeterminación como ejercicio de libertad plena, aunque manteniendo la federación el poder decisivo último, como medida de control y freno a los ímpetus secesionistas que pudieran desembocar en conflictos de importancia.
De esta manera, quedan sometidas las dos pulsiones internas del estado, la unidad política y la autogestión regional, a la voluntad popular de los ciudadanos directamente afectados, pasando éstos de clientes de una democracia incompleta y desigual, a ser dirigentes de una democracia total, ciudadanos plenos y libres de sus propios entornos políticos.
Hay que recordar una vez más, que la condición de estado federado hace referencia a una federación de municipios organizados alrededor de sus órganos de gestión autónoma, las asambleas y no a las instituciones políticas ancladas en el poder sean del signo que sean. La federación sólo se dará entre ciudadanos libres y no entre pueblos sometidos a la voluntad de un partido u otro.
Esta es pues, una salida pactada capaz de otorgar el derecho de autodeterminación (autogobierno) más avanzado de la historia de los pueblos de la península, y a la vez capaz de conjurar el peligro nacionalista reaccionario, sea del signo político que sea. Por ello apoyaremos todas las soluciones e iniciativas de autodeterminación que garanticen el respeto a la libertad de los ciudadanos del territorio, su igualdad ante la ley y su expresa intención de mejora social, incluyendo los que se produzcan fuera de nuestars fronteras.
...Continuará....
Las reivindicaciones nacionalistas-secesionistas no pueden ser obviadas y silenciadas en tanto en cuanto, forman parte de las reivindicaciones sociales de una parte de los ciudadanos del estado y demuestran un conflicto interno por resolver. Al mismo tiempo, toda una historia de solidaridad, convivencia y trabajo común abogan por una solución satisfactoria para ambos postulados.
Esta solución pasa idefectiblemente por el reconocimiento por parte del estado de cada una de las identidades políticas que lo conforman, dandole voz y voto a cada uno de sus ciudadanos para expresar su voluntad, sin imponer ninguna.
Es importante aclarar que la voz ha de darse a los ciudadanos de cada entidad política, no a las instituciones políticas ya ancladas en el poder e invariablemente dominadas por intereses partidistas.
Para lograr esta democracia popular, la importancia de las Asambleas Populares, de la democracia participativa y de la acción ciudadana es fundamental, ya que estos órganos de expresión libre han de ser los altavoces del pueblo, sin intermediarios de por medio, la voz más directa de los ciudadnos.
En esta misma línea, las instituciones políticas que así lo reclamen podrán erigirse en Estados Federados, que tras el refrendo de la constitución federal común para todos, estarán en plenas condiciones para dotarse de los órganos propios para la gestión de sus competencias delegadas, en un marco de derecho de autodeterminación como ejercicio de libertad plena, aunque manteniendo la federación el poder decisivo último, como medida de control y freno a los ímpetus secesionistas que pudieran desembocar en conflictos de importancia.
De esta manera, quedan sometidas las dos pulsiones internas del estado, la unidad política y la autogestión regional, a la voluntad popular de los ciudadanos directamente afectados, pasando éstos de clientes de una democracia incompleta y desigual, a ser dirigentes de una democracia total, ciudadanos plenos y libres de sus propios entornos políticos.
Hay que recordar una vez más, que la condición de estado federado hace referencia a una federación de municipios organizados alrededor de sus órganos de gestión autónoma, las asambleas y no a las instituciones políticas ancladas en el poder sean del signo que sean. La federación sólo se dará entre ciudadanos libres y no entre pueblos sometidos a la voluntad de un partido u otro.
Esta es pues, una salida pactada capaz de otorgar el derecho de autodeterminación (autogobierno) más avanzado de la historia de los pueblos de la península, y a la vez capaz de conjurar el peligro nacionalista reaccionario, sea del signo político que sea. Por ello apoyaremos todas las soluciones e iniciativas de autodeterminación que garanticen el respeto a la libertad de los ciudadanos del territorio, su igualdad ante la ley y su expresa intención de mejora social, incluyendo los que se produzcan fuera de nuestars fronteras.
...Continuará....
martes, 20 de enero de 2009
I) DEMOCRACIA PARTICIPATIVA
Las democracias occidentales se basan en el concepto de representatividad amparado en la supuesta incapacidad de las masas sociales para decidir directamente sus asuntos.
Esa es la gran mentira en que se basa la burocratización de la natural gestión de los recursos y los servicios, denominada política.
La incapacidad de los representados para ejercer un control completo y contínuo sobre sus representantes, deriva en un distanciamiento cada vez mayor de la clase política respecto del resto de ciudadanos que, decepcionados y desilusionados, optan por el camino fácil del desentendimiento.
Por ello, abogamos por la constitución de órganos de participación activa de la sociedad en la toma de decisiones políticas, así como la regulación de las mismas. Apostamos por un sistema de representación mucho más directo y cercano al ciudadano. La Asamblea Popular.
La asamblea no es otra cosa que la reunión de las personas afectadas por las medidas políticas y sociales de un lugar concreto, para opinar al respecto y poder cambiar lo que no es de su agrado. Es un órgano de política popular diseñada para complementar y controlar la función de los partidos políticos para acercar las decisiones políticas hacia el propio pueblo y solaparlas de tal modo que sean inseparables, porque garantiza la efectiva dominación de la sociedad sobre la política y no al revés.
El sistema de asambleas:
El desarrollo del sistema asambleario ha de extenderse a todos los niveles del estado.
Para ello, el sistema de Asambleas Populares (nivel local) se engrana en un marco más amplio para una completa gestión de los recursos del entorno (nivel provincial)
El escalafón inmediatamente superior a la Asamblea Popular o local es la Asamblea Regional, que es el órgano de gestión social que agrupa las propuestas y soluciones de las distintas asambleas bajo su jurisdicción.
Para la eficiente organización de esta cámara, deberá estar formada por los presidentes de las cámaras locales agrupados y coordinados para vigilar y dirigir el gobierno regional (provincial) de la misma manera que el ambito local.
De la Asamblea Regional saldrá un presidente que a su vez formará junto al resto de representantes regionales (provinciales) una asamblea superior de ámbito autonómico (federal, cuando se alcance el pleno desarrollo) de funcionamiento y funciones semejantes a las anteriores, pero de ámbito más extenso, de la que finalmente saldrá una última asamblea, de carácter supremo en el contexto estatal, que será la Asamblea Nacional (posiblemente un Senado reformado) garante y vigilante del gobierno nacional, contrapeso del congreso de diputados, además de ser el órgano legitimador del máximo cargo político nacional, el Presidente de la República, compensación y equilibrio del presidente del gobierno.
...Continuará...
Esa es la gran mentira en que se basa la burocratización de la natural gestión de los recursos y los servicios, denominada política.
La incapacidad de los representados para ejercer un control completo y contínuo sobre sus representantes, deriva en un distanciamiento cada vez mayor de la clase política respecto del resto de ciudadanos que, decepcionados y desilusionados, optan por el camino fácil del desentendimiento.
Por ello, abogamos por la constitución de órganos de participación activa de la sociedad en la toma de decisiones políticas, así como la regulación de las mismas. Apostamos por un sistema de representación mucho más directo y cercano al ciudadano. La Asamblea Popular.
La asamblea no es otra cosa que la reunión de las personas afectadas por las medidas políticas y sociales de un lugar concreto, para opinar al respecto y poder cambiar lo que no es de su agrado. Es un órgano de política popular diseñada para complementar y controlar la función de los partidos políticos para acercar las decisiones políticas hacia el propio pueblo y solaparlas de tal modo que sean inseparables, porque garantiza la efectiva dominación de la sociedad sobre la política y no al revés.
El sistema de asambleas:
El desarrollo del sistema asambleario ha de extenderse a todos los niveles del estado.
Para ello, el sistema de Asambleas Populares (nivel local) se engrana en un marco más amplio para una completa gestión de los recursos del entorno (nivel provincial)
El escalafón inmediatamente superior a la Asamblea Popular o local es la Asamblea Regional, que es el órgano de gestión social que agrupa las propuestas y soluciones de las distintas asambleas bajo su jurisdicción.
Para la eficiente organización de esta cámara, deberá estar formada por los presidentes de las cámaras locales agrupados y coordinados para vigilar y dirigir el gobierno regional (provincial) de la misma manera que el ambito local.
De la Asamblea Regional saldrá un presidente que a su vez formará junto al resto de representantes regionales (provinciales) una asamblea superior de ámbito autonómico (federal, cuando se alcance el pleno desarrollo) de funcionamiento y funciones semejantes a las anteriores, pero de ámbito más extenso, de la que finalmente saldrá una última asamblea, de carácter supremo en el contexto estatal, que será la Asamblea Nacional (posiblemente un Senado reformado) garante y vigilante del gobierno nacional, contrapeso del congreso de diputados, además de ser el órgano legitimador del máximo cargo político nacional, el Presidente de la República, compensación y equilibrio del presidente del gobierno.
...Continuará...
viernes, 16 de enero de 2009
Programa
A partir de la semana que viene, comenzaremos a publicar el programa básico de esta organización para conocer vuestra opinión sobre cada uno de los puntos.
Esperamos vuesra participación.
Esperamos vuesra participación.
lunes, 12 de enero de 2009
2009 y sereno.
Volvemos tras el paréntesis de las navidades, y lo hacemos para comprobar como los deseos de "Feliz año nuevo" se van a quedar reducidos a meras fórmulas protocolarias, en vista de la situación que vivimos.
-Palestina:
O la verguenza del mundo. Pues mientras la desproporcionada, desnaturalizada y desequilibrada "respuesta" del estado de Israel al lanzamiento de cohetes por parte de radicales islamistas, destruye lo poco que le queda al pueblo palestino, el mundo "civilizado" y occidental mira de reojo la matanza y no solo calla ante el crimen, si no que silencia los gritos de la desesperación.
Ésta, penúltima matanza unidirecional y verdadero genocidio humano, saca a la luz la inutilidad redundante de la Organización de las Naciones Unidas, simple juguete y verdaera arma en manos de los estados apoltronados en su derecho de veto.
-España:
O el desastre que vino del frío. Porque tras el paso de una borrasca especialmente cargada de nieve por el desacostumbrado solar mesetario, se ha demostrado el fracaso que implica acompasar un estado federal en su administración pero centralizado en sus competencias.
Ante la ausencia de una cultura federalista, es decir, que cada territorio autónomo del estado asuma su total autogestión, las instituciones destinadas a su gobierno se verán superadas por las circunstancias imprevistas desde la capital unitaria del estado.
Así están las cosas en el mundo en este nuevo año cristiano de 2009 mientras que sus protagonistas, todos y cada uno de nosotros, continuamos viendo la vida pasar por la ventana de la televisión, o en su defecto el ordenador.
Como decía Mafalda: Toda la gente se desea que este año sea mejor que el anterior, pero seguro que el año lo que desea es que las que sean mejores sean las personas.
-Palestina:
O la verguenza del mundo. Pues mientras la desproporcionada, desnaturalizada y desequilibrada "respuesta" del estado de Israel al lanzamiento de cohetes por parte de radicales islamistas, destruye lo poco que le queda al pueblo palestino, el mundo "civilizado" y occidental mira de reojo la matanza y no solo calla ante el crimen, si no que silencia los gritos de la desesperación.
Ésta, penúltima matanza unidirecional y verdadero genocidio humano, saca a la luz la inutilidad redundante de la Organización de las Naciones Unidas, simple juguete y verdaera arma en manos de los estados apoltronados en su derecho de veto.
-España:
O el desastre que vino del frío. Porque tras el paso de una borrasca especialmente cargada de nieve por el desacostumbrado solar mesetario, se ha demostrado el fracaso que implica acompasar un estado federal en su administración pero centralizado en sus competencias.
Ante la ausencia de una cultura federalista, es decir, que cada territorio autónomo del estado asuma su total autogestión, las instituciones destinadas a su gobierno se verán superadas por las circunstancias imprevistas desde la capital unitaria del estado.
Así están las cosas en el mundo en este nuevo año cristiano de 2009 mientras que sus protagonistas, todos y cada uno de nosotros, continuamos viendo la vida pasar por la ventana de la televisión, o en su defecto el ordenador.
Como decía Mafalda: Toda la gente se desea que este año sea mejor que el anterior, pero seguro que el año lo que desea es que las que sean mejores sean las personas.
lunes, 22 de diciembre de 2008
El futuro es nuestro
Acaba este año 2008 y no es una fecha cualquiera.
El siglo XXI comienza derribando las últimas ruinas del siglo pasado. Un siglo en el que el capitalismo alcanzó una hegemonía tan brutal y sanguinaria como se esperaba de él.
Ese siglo comenzó con una brutal guerra (1914) que finiquitó la forma de vida decimonónica. Trajo también una revolución socialista (1917) que ilusionó al nuevo mundo que renacía de sus cenizas. La segunda Gran Guerra acercó como nunca las dos grandes visiones del mundo, alentando la esperanza del definitivo mundo mejor. Sin embargo, estas esperanzas se convirtieron en temores en el oscuro periodo de la llamada Guerra Fría (1945-1991) en la que las reaccionarias fuerzas del capitalismo, y sus manipulables aliados, decidieron destruir toda la civilización socialista.
Sin embargo, una vez alcanzado el poderío global, el imperio capitalista mundial ha tardado menos de dos décadas en venirse abajo, incapaz de sostener su monstruoso tamaño sobre sus débiles cimientos.
El siglo XXI despertó la consciencia del mundo con la desesperación y la ira de los ataques terroristas contra EEUU, (2001) aviso y recordatorio sangriento de la insostenible división del mundo entre opulentos ricos y desnutridos pobres. La respuesta, imperialista, violenta y desproporcionada, del motor del capitalismo fue la destrucción de dos estados, y su sumisión a EEUU. Sin embargo, el tiempo nos muestra cómo la maquinaria del gran imperio se encuentra ya cansada y oxidada, incapaz de mantener sus colonias culturales.
¿Será el fín de la hegemonía militar y cultural yankee?
Sólo 8 años después de este primer gran golpe, y sólo 17 años después de tomar las riendas del planeta, la economía mundial se encuentra en su posición más delicada desde 1929, al borde del colapso.
En esta situación se desvelan las grandes mentiras del sistema actual, y cientos de millones de personas se ven de pronto desposeidas de las promesas de riqueza y bienestar sostenidas en el consumo. Se ha destruido el sueño que nos vendieron de que un proletario puede vivir como un burgués si se hipoteca y trabaja los años suficientes.
¿Será el fin del capitalismo?
Hagan sus apuestas, participen, opinen, y sobre todo, hagan propuestas para el nuevo año.
Emprendamos lo necesario y pronto estaremos haciendo lo posible, hagamos lo posible y nos encontraremos haciendo lo imposible.
El siglo XXI comienza derribando las últimas ruinas del siglo pasado. Un siglo en el que el capitalismo alcanzó una hegemonía tan brutal y sanguinaria como se esperaba de él.
Ese siglo comenzó con una brutal guerra (1914) que finiquitó la forma de vida decimonónica. Trajo también una revolución socialista (1917) que ilusionó al nuevo mundo que renacía de sus cenizas. La segunda Gran Guerra acercó como nunca las dos grandes visiones del mundo, alentando la esperanza del definitivo mundo mejor. Sin embargo, estas esperanzas se convirtieron en temores en el oscuro periodo de la llamada Guerra Fría (1945-1991) en la que las reaccionarias fuerzas del capitalismo, y sus manipulables aliados, decidieron destruir toda la civilización socialista.
Sin embargo, una vez alcanzado el poderío global, el imperio capitalista mundial ha tardado menos de dos décadas en venirse abajo, incapaz de sostener su monstruoso tamaño sobre sus débiles cimientos.
El siglo XXI despertó la consciencia del mundo con la desesperación y la ira de los ataques terroristas contra EEUU, (2001) aviso y recordatorio sangriento de la insostenible división del mundo entre opulentos ricos y desnutridos pobres. La respuesta, imperialista, violenta y desproporcionada, del motor del capitalismo fue la destrucción de dos estados, y su sumisión a EEUU. Sin embargo, el tiempo nos muestra cómo la maquinaria del gran imperio se encuentra ya cansada y oxidada, incapaz de mantener sus colonias culturales.
¿Será el fín de la hegemonía militar y cultural yankee?
Sólo 8 años después de este primer gran golpe, y sólo 17 años después de tomar las riendas del planeta, la economía mundial se encuentra en su posición más delicada desde 1929, al borde del colapso.
En esta situación se desvelan las grandes mentiras del sistema actual, y cientos de millones de personas se ven de pronto desposeidas de las promesas de riqueza y bienestar sostenidas en el consumo. Se ha destruido el sueño que nos vendieron de que un proletario puede vivir como un burgués si se hipoteca y trabaja los años suficientes.
¿Será el fin del capitalismo?
Hagan sus apuestas, participen, opinen, y sobre todo, hagan propuestas para el nuevo año.
Emprendamos lo necesario y pronto estaremos haciendo lo posible, hagamos lo posible y nos encontraremos haciendo lo imposible.
sábado, 6 de diciembre de 2008
La Constitución de 1978
La muerte del último dictador de España dejó el estado sumido en la incertidumbre de su incierto futuro. El franquismo se enfrentaba con la posibilidad de comenzar a caminar sin el propio Franco, el problema era hacia donde dirigirse.Respecto a esta cuestión, se abrían dos grandes vías en 1975;Por un lado, una parte de la estructura política franquista abogaba por utilizar y desarrollar los mecanismos de supervivencia que el dictador ya había preparado para su régimen. Básicamente se trataba de continuar el franquismo con el heredero Juan Carlos a la cabeza.Por el otro lado, grandes masas de población civil, así como partes del propio estado optaban por la reforma del estado. A este respecto existían otras dos líneas de pensamiento; los que deseaban crear un estado democrático de corte occidental, con el Reino Unido como referente, y aquellos otros que mantenían viva la esperanza de recuperar la legalidad republicana interrumpida en 1931.
Contexto internacional.
Es imprescindible observar el proceso constitucional dentro de su marco geopolítico para comprender todos los matices del mismo.1975 es una fecha enmarcada dentro del proceso de la llamada Guerra Fría. El orbe occidental se enfrenta al oriental y viceversa con todas las armas a su alcance. En occidente aún se observan con precaución los procesos del Mayo Francés de 1968 y la Revolución de los Claveles de 1974 en Portugal, son episodios del despertar social que la represión y la educación antisocialista hace estallar en el corazón del viejo continente. Su desarrollo y desactivación posterior dejan en evidencia que un proceso revolucionario en España es poco más que un sueño.Sin embargo, la dictadura española era socialmente insostenible por más tiempo tanto por las críticas internacionales cada vez más directas y amplias (especialmente tras los últimos fusilamientos franquistas de 27 de septiembre de 1975) como por la intención del bloque occidental de desmarcarse del bloque autocrático soviético.Cabe destacar que en este año se da por finalizada la sangrienta Guerra de Vietnam con la victoria definitiva de las fuerzas comunistas de Vietnam del Norte y la retirada apresurada de diplomáticos y militares norteamericanos en la que se recordará como su derrota más humillante.Todos estos elementos crean un ambiente político y social en el que el enfrentamiento entre rupturistas e inmovilistas da comienzo al proceso de reestructuración del estado.
Proceso Constitucional.
La maquinaria política del estado franquista se puso tímidamente en marcha para encontrar un lugar en el que España pudiera encajar plenamente. Un primer paso se sustituyeron los cuadros de mando más visibles del viejo régimen para evitar posteriores escollos. El paso más controvertido fue la legalización de partidos políticos, asociaciones y sindicatos que no contaban con el beneplácito de los viejos políticos franquistas y el ejército vencedor de la contienda civil. Éstos recelaban de los partidos políticos en general, pero del Partido Comunista en particular, si bien éste al igual que otros muchos partidos que habían estado presentes en la democracia republicana, habían aceptado hace tiempo una serie de características del nuevo estado (bandera rojigualda, monarquía etc.…) que en buena medida desactivaban (y desactivan) los aspectos más firmemente revolucionarios que daban forma a estos partidos. Aún hoy, estos grupos trabajan para recuperar su prestigio perdido.Una vez legalizados los partidos políticos y dispuestos a reactivar la democracia en España, se producen unas primeras y esperanzadoras elecciones generales en las que el partido surgido de las viejas estructuras franquistas se hace con el poder y pone en marcha el proceso constitucional en el que UCD (formado por políticos franquistas moderados) tiene tres portavoces, AP (franquistas reaccionarios) uno, el nacionalismo catalán uno, el PSOE otro, y el PCE uno más. Del total de siete portavoces, cinco son conservadores y sólo dos se pueden considerar moderadamente progresistas.Esta división ideológica se traduce en un texto constitucional bastante conservador, rígido y extenso.El texto constitucional así creado se presentó a los ciudadanos como un bloque indivisible para su aprobación en referendum, es decir, la opción democrática se presentó unida a la imposición monárquica decretada por el dictador.
Resultado y conclusión.
Así pues, hace tres largas décadas que el pueblo pudo elegir. Entre la dictadura totalitaria o la democracia monárquica y conservadora.Es por ello que ahora, cuando el pueblo observa su sociedad encuentra grandes contradicciones y reclama cambios, porque nuestra ley fundamental en lugar de amparar y proteger a todos los ciudadanos, se ha convertido en un instrumento de dominación de clase, al servicio de una oligarquía capitalista, conservadora, católica y monárquica.Sin embargo, sabemos que no ha de ser necesariamente así.Por eso, abogamos por una sociedad diferente, un mundo diferente, basado en una ley fundamental completamente diferente; socialista, federal, laica, y republicana.Trabajemos unidos en la construcción de ese mundo y de esa sociedad de forma activa y pasiva, ofensiva y defensiva, acción, reacción. Hasta la victoria.
Contexto internacional.
Es imprescindible observar el proceso constitucional dentro de su marco geopolítico para comprender todos los matices del mismo.1975 es una fecha enmarcada dentro del proceso de la llamada Guerra Fría. El orbe occidental se enfrenta al oriental y viceversa con todas las armas a su alcance. En occidente aún se observan con precaución los procesos del Mayo Francés de 1968 y la Revolución de los Claveles de 1974 en Portugal, son episodios del despertar social que la represión y la educación antisocialista hace estallar en el corazón del viejo continente. Su desarrollo y desactivación posterior dejan en evidencia que un proceso revolucionario en España es poco más que un sueño.Sin embargo, la dictadura española era socialmente insostenible por más tiempo tanto por las críticas internacionales cada vez más directas y amplias (especialmente tras los últimos fusilamientos franquistas de 27 de septiembre de 1975) como por la intención del bloque occidental de desmarcarse del bloque autocrático soviético.Cabe destacar que en este año se da por finalizada la sangrienta Guerra de Vietnam con la victoria definitiva de las fuerzas comunistas de Vietnam del Norte y la retirada apresurada de diplomáticos y militares norteamericanos en la que se recordará como su derrota más humillante.Todos estos elementos crean un ambiente político y social en el que el enfrentamiento entre rupturistas e inmovilistas da comienzo al proceso de reestructuración del estado.
Proceso Constitucional.
La maquinaria política del estado franquista se puso tímidamente en marcha para encontrar un lugar en el que España pudiera encajar plenamente. Un primer paso se sustituyeron los cuadros de mando más visibles del viejo régimen para evitar posteriores escollos. El paso más controvertido fue la legalización de partidos políticos, asociaciones y sindicatos que no contaban con el beneplácito de los viejos políticos franquistas y el ejército vencedor de la contienda civil. Éstos recelaban de los partidos políticos en general, pero del Partido Comunista en particular, si bien éste al igual que otros muchos partidos que habían estado presentes en la democracia republicana, habían aceptado hace tiempo una serie de características del nuevo estado (bandera rojigualda, monarquía etc.…) que en buena medida desactivaban (y desactivan) los aspectos más firmemente revolucionarios que daban forma a estos partidos. Aún hoy, estos grupos trabajan para recuperar su prestigio perdido.Una vez legalizados los partidos políticos y dispuestos a reactivar la democracia en España, se producen unas primeras y esperanzadoras elecciones generales en las que el partido surgido de las viejas estructuras franquistas se hace con el poder y pone en marcha el proceso constitucional en el que UCD (formado por políticos franquistas moderados) tiene tres portavoces, AP (franquistas reaccionarios) uno, el nacionalismo catalán uno, el PSOE otro, y el PCE uno más. Del total de siete portavoces, cinco son conservadores y sólo dos se pueden considerar moderadamente progresistas.Esta división ideológica se traduce en un texto constitucional bastante conservador, rígido y extenso.El texto constitucional así creado se presentó a los ciudadanos como un bloque indivisible para su aprobación en referendum, es decir, la opción democrática se presentó unida a la imposición monárquica decretada por el dictador.
Resultado y conclusión.
Así pues, hace tres largas décadas que el pueblo pudo elegir. Entre la dictadura totalitaria o la democracia monárquica y conservadora.Es por ello que ahora, cuando el pueblo observa su sociedad encuentra grandes contradicciones y reclama cambios, porque nuestra ley fundamental en lugar de amparar y proteger a todos los ciudadanos, se ha convertido en un instrumento de dominación de clase, al servicio de una oligarquía capitalista, conservadora, católica y monárquica.Sin embargo, sabemos que no ha de ser necesariamente así.Por eso, abogamos por una sociedad diferente, un mundo diferente, basado en una ley fundamental completamente diferente; socialista, federal, laica, y republicana.Trabajemos unidos en la construcción de ese mundo y de esa sociedad de forma activa y pasiva, ofensiva y defensiva, acción, reacción. Hasta la victoria.
SALUD Y REPÚBLICA.
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